miércoles, 19 de septiembre de 2007

Confesión

me fui en la equivocación
¿por qué me equivoqué tanto? y es una pregunta
que equivoco al hacer, que no valia la pena.

Porque me perdí en un recodo tonto
porque sobrepasé mis posibilidades
tontamente, deliberadamente, humanamente


no hay preguntas y sí, en cambio
queda una cosa temible e inevitable
más allá de no poder creerla
mas allá de no poder abrazarla
la cosa está y me mira

y en esa mirada están
los bordes de mi lecho infantil
la mirada de mi madre
y el anochecer triste de una calle

y en esa mirada, reencuentro
me reencuentro
y sin sentirlo, sin darme cuenta
todo se acopla
en una normalidad sin nombre

en un espanto sin nombre
espanto pálido, lento, sin prisas
de quien conoce la verdad y sus calumnias
la verdad y sus engaños
y los engaños que la niegan

solamente, tontamente
para seguir viviendo.

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