jueves, 30 de abril de 2009

Mediodía

Los segundos desgarran el espacio entre las agujas, el sol arde sobre las nubes, el mediodía muerde los estómagos; vienen desde lo oscuro esos lugares donde las palabras son otras, han caído las máscaras y se puede sentir en los pies que la tierra no existe o es otra.
Yo soñando que te buscaba en la calle aun no puedo tolerar el recuerdo nuevo de lo nunca ocurrido, aun intento saber, todavía me dejo recordar tu suave presencia mientras duermo.
Hay luz sobre la calle vacía, hay silencio, reverberación del calor. Por la rendija de la ventana, la luz es un cuchillo que traza su corte blanco en el sueño. Por los párpados se cierra la memoria.
Tu silencio está todavía presente.

Husos horarios

Yo busco por las noches entre los anaqueles del vacío, en los anaqueles de la montaña. Busco las cosas que tienen adherido el hilo sedoso de la ausencia.
Buscás vos también en la noche, solitaria y silenciosa, los rastros de una voz, la saudade que partimos como un pan sobre la ciudad y sobre los días.
Mientras una brisa gris aleja nuestros amaneceres, ambos buscamos algo.

lunes, 27 de abril de 2009

El apagarse

Por nombrar la necesidad de las voces amigas, por adivinar tus pensamientos cae la cuenta de la maldad de los que no hablan del no hablar y del callarse.
Sé lo muy gravemente ignorante, lo poco que hacer ante el avance del día.
El apagarse de los segundos y la memoria mostrando tus fotos.

Feliz y borrosa

Risas, podría verme la cara y asombrarme. Risas afuera.
No caer en cierta tentación, perder de antemano
Tu imagen vuelve, como una desaparecida, feliz y borrosa.