miércoles, 30 de noviembre de 2011
Literatura
Verte escribir me quita las ganas de escribir.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Piedras, papeles o tijeras.
Pasando lento por el cariño deslavado
por una introspección asistida por el vino
por una inspiración momentánea: cariño
salís previsiblemente de tu lejanía
y tendés tu mano hacia mí, un juego
en el que entro confiado
y como siempre
pierdo.
por una introspección asistida por el vino
por una inspiración momentánea: cariño
salís previsiblemente de tu lejanía
y tendés tu mano hacia mí, un juego
en el que entro confiado
y como siempre
pierdo.
sábado, 5 de noviembre de 2011
Experimentos.
Me siento tentado a proponerte experimentos simples, de química básica.
Resultantes.
Y abrazar la claridad del tiempo transcurrido, del olvido, de la misma muerte de las cosas. Renunciar a todo y más, y a otra cosa.
Términos y condiciones.
Ya iba siendo hora de desechar con alegría -tristeza contenida- los restos de todo lo que nos amamos.
Graffiti 1.
Enamorarse es fácil. Lo difícil es dormirse.
martes, 1 de noviembre de 2011
Anatomía de un instante 4
No te guardo rencor, no te guardo nada: todo lo desechaste, todo lo arruinaste y pisoteaste. Yo no fui un héroe, no fui nadie, pero sí fui imprudente, sí fui consecuente con lo que creía: una fe que destrozaste, una vida que envenenaste de tu miedo. No puedo recriminártelo. No puedo agradecértelo.
Anatomía de un instante 3
Somos mis libros y yo, hablamos, nos sonreímos, caímos en el amor más puro y más triste, nos extrañamos, tenemos deseos simples, sufrimos por tonterías, perdemos el norte todos los días.
Anatomía de un instante 2
Y me falta tu mirada en este momento en que comprendo que mentías más que yo, que simulabas más que yo, que no comprendías, que no veías, que te equivocabas. Y me falta poder decirlo, por eso, entonces, escribirlo acá, para nadie, para absolutamente nadie, ese Nadie que es mi sombra, mi cuarto empequeñecido por todo lo que se fue, por todo lo que me quitaste sin piedad, sin remordimientos, sin consuelo.
Todo lo que me falta, todo lo que se transtorna en deseos desaforados y silenciosos, todo lo que anochece permanentemente a mi alrededor, todo lo que se transforma desde mi mirada, todo lo que no puedo tocar, todo lo que me ignora, me desprecia.
Pero está lo vivo permaneciendo acá, también, a mi lado, está el vacío que no me merecía, el olvido que no me merecía, la desolación que no me merecía.
Todos los esfuerzos, todos mis esfuerzos son para agradecer.
Todo lo que me falta, todo lo que se transtorna en deseos desaforados y silenciosos, todo lo que anochece permanentemente a mi alrededor, todo lo que se transforma desde mi mirada, todo lo que no puedo tocar, todo lo que me ignora, me desprecia.
Pero está lo vivo permaneciendo acá, también, a mi lado, está el vacío que no me merecía, el olvido que no me merecía, la desolación que no me merecía.
Todos los esfuerzos, todos mis esfuerzos son para agradecer.
Anatomía de un instante, de Javier Cercas.
Acabo de terminar de leer "Anatomía de un instante" de Javier Cercas. Lo único que me gustaría decir es que muchas veces, cuando pierdo la fe en las palabras, en la literatura, cuando me parece que he perdido todo por pensar -equivocadamente- que las palabras tienen algún sentido, alguien con una generosidad extrema se esfuerza por alcanzarme en el fondo donde quedo y sin hablar mostrarme que el error estaba en descreer que si hay algo poderoso, si hay algo verdadero en medio de la Mentira Universal que es la Realidad, esa Realidad con la que te apuntan algunos, con la que te apuñalan, con la que te persiguen, si hay algo verdadero capaz de detener el puntazo, la herida, el desgarro de esos cobardes, hipócritas, falsos, tontos, ingenuos, pobres, tristes, criminales, condenados, malditos, si hay algo capaz de frenarlos, ese algo es, sin dudas, la palabra.
domingo, 14 de agosto de 2011
Compensación.
Esforzarse por imaginar recordar minuciosamente las interminables torturas con las que quisiera que hubieses disfrutado, para disminuir levemente toda la energía que cada noche me empuja a desear tu palabra.
martes, 12 de abril de 2011
El tonto durmiendo.
Parece moverse pero está detenido en una explicación ciega, parece tranquilizarse, parece olvidarse y parece incluso, a veces, que se ríe. Parece no saber bien a qué atenerse -y no lo sabe, en realidad- pero se mueve como si supiera, como si ya supiera todo de antemano.
No sabe nada, ahora mismo, mientras siente el crecer de todo ese verdor interior, un anuncio de atardecer, de invierno en aproximación, de un renovarse enorme de las horas transcurridas a la sombra del frío, de la escasez minuciosa de todo.
No sabe nada, ahora mismo, mientras siente el crecer de todo ese verdor interior, un anuncio de atardecer, de invierno en aproximación, de un renovarse enorme de las horas transcurridas a la sombra del frío, de la escasez minuciosa de todo.
domingo, 20 de marzo de 2011
Pulsación
Hecho a la medida del momento, un deshecho esperar en la desnudez, arrastre inconmensurable de las horas hacia arriba, parecer desconcertado, mirar desorientado.
De pie, hacia arriba, extender los momentos abrillantados, desdibujar los movimientos, extender, deshacer, esperar en la desnudez.
Explicar pacientemente al momento, en su medida, la insalvable precariedad del tiempo.
De pie, hacia arriba, extender los momentos abrillantados, desdibujar los movimientos, extender, deshacer, esperar en la desnudez.
Explicar pacientemente al momento, en su medida, la insalvable precariedad del tiempo.
Intemperie
Fechas en las que parecen combinarse, alinearse el desamparo y la intemperie. Días en los que el mensaje es improbable, en los que las deudas son impagables.
Los límites a los que se llega por saber tan nítidamente el tenor de las horas venideras.
Fechas en las que se delira por dejar de saber tan nítidamente la condición de las cosas verdaderas. Días en los que se espera, en los que se desespera.
Los límites a los que se llega por saber tan nítidamente el tenor de las horas venideras.
Fechas en las que se delira por dejar de saber tan nítidamente la condición de las cosas verdaderas. Días en los que se espera, en los que se desespera.
jueves, 17 de marzo de 2011
0
1
La perspectiva cambia a lo lejos, hacia abajo
pasando el horizonte de la mesa. Suavemente
caída, deshecha en deslizamientos y suspiros
la curva de tu cadera se alza con algo de majestuoso
2
No es el juego, es el vértigo
de conocer tan suavemente
que con palabras voy a decir
lo que se sabe, lo que se espera.
3
Vas por lo riesgoso, por lo sabido
que yo conozco, que casi siempre deseo
pero que ahora sabe, mejor que yo
de tus condiciones, de mis alejamientos.
4
Planeo empeorar sin apuro
descanso confiado en las horas
por que ahora sé, ahora desciendo
por la clara noche de tu ausencia.
5
En lo inocente, en lo aburrido
en el juego del olvido
estás haciendo claramente trampas
estoy mostrando adrede mis cartas.
6
Duermo
imagino que nunca sueño tu palabra
me detengo siempre antes, siempre sabiendo
En la madrugada, ahora,
pasan pájaros en silencio.
7
Para cumplir tus breves deseos
me dejo estar, me dejo decir, me dejo hacer
para estar y haber, no esconder
me dejo mirar, me dejo hablar.
8
Se han transformado: viejas anécdotas,
dulce y espeso pasado,
Paseo íntimo por la claridad
de tu sueño espejado.
La perspectiva cambia a lo lejos, hacia abajo
pasando el horizonte de la mesa. Suavemente
caída, deshecha en deslizamientos y suspiros
la curva de tu cadera se alza con algo de majestuoso
2
No es el juego, es el vértigo
de conocer tan suavemente
que con palabras voy a decir
lo que se sabe, lo que se espera.
3
Vas por lo riesgoso, por lo sabido
que yo conozco, que casi siempre deseo
pero que ahora sabe, mejor que yo
de tus condiciones, de mis alejamientos.
4
Planeo empeorar sin apuro
descanso confiado en las horas
por que ahora sé, ahora desciendo
por la clara noche de tu ausencia.
5
En lo inocente, en lo aburrido
en el juego del olvido
estás haciendo claramente trampas
estoy mostrando adrede mis cartas.
6
Duermo
imagino que nunca sueño tu palabra
me detengo siempre antes, siempre sabiendo
En la madrugada, ahora,
pasan pájaros en silencio.
7
Para cumplir tus breves deseos
me dejo estar, me dejo decir, me dejo hacer
para estar y haber, no esconder
me dejo mirar, me dejo hablar.
8
Se han transformado: viejas anécdotas,
dulce y espeso pasado,
Paseo íntimo por la claridad
de tu sueño espejado.
lunes, 14 de marzo de 2011
Todavía más
Hoy sucede que se presenta el varón temprano y comenta: "qué tal está como para algo diferente de lo que se come desde hace como un año?" entonces todo ya es otra cosa. Dormí bien, o mejor, dormí mucho, ventajoso dormir, ventajoso escapar a encontrarse con esa belleza nocturna que sabe dar cariño como ninguna, aunque cuando quiere. Pero ahora se viene la tarde de nuevo y es preciso que desocupe todo el desorden, saque las cosas afuera, al frío que ya está instalado para colaborar, como siempre, con estos problemas.
("Llamame. Hablame. Mirame. Sonreíme. Tocame un poco. No sabés cuánto te lo voy a agradecer.")
("Llamame. Hablame. Mirame. Sonreíme. Tocame un poco. No sabés cuánto te lo voy a agradecer.")
miércoles, 9 de marzo de 2011
Brillos
Suelta por la madrugada te extendés perdida en giros: era tu esencia la que yo quería después de estos años de desoír pacientemente. Suelta por los espacios de mi mirada sos la pequeña desesperada que aprieta el lápiz contra la hoja en negro. Asisto yo, maestro de la nada y despierto sin ganas a tu amanecer de brillos en el cielo, de giros y despieces lentos. Asisto yo, simple, avieso, tendido a tu deseo, desplazado a las afueras de todo, a tu centellear, a tu sin nombre desear. Y todo claro así, comprendo la magnitud de tu espacio que, durante años de desoír pacientemente, no pude alcanzar.
jueves, 27 de enero de 2011
Sueño
Como el camino de la siesta, el recuerdo insoportable atraviesa mis sueños y te veo hacer lo imposible: desanudar el silencio, aproximarte, deshacer el espacio vacío entre nosotros. Claridad y asombro: tus manos despiertan.
miércoles, 5 de enero de 2011
Adversidad
Y sin embargo las líneas de tu cuerpo incomprensible me devastan cuando presiento su ausencia en las noches: pasar de largo por el deseo destruido, pertenecer a un espacio invernal de tu sombra, mal inspirado en la armonía de lo todo-bien-hecho de tu figura.
martes, 4 de enero de 2011
Presencia
Tengo que aceptar tu presencia vacía, como un vicio, como una obligación. Y callar, para no tener que gritar inutilidades que desciendan a lo profundo del interior reseco de tu recuerdo gris, del depósito subterráneo de tus regalos dolorosos, de las noches frías transcurridas a tu lado. Y, sobre todas las cosas, nube negra del invierno devastador de todos los vidrios del Universo, para no tener que recordar tu Silencio.
lunes, 3 de enero de 2011
Sonambulismo
Sonambulismo con ideas equivocadas, hace mal tomar agua pura, revertir el deseo por las puntas, ahogar lo áspero con el pensamiento: ya no pensar. Pero qué entonces si después vuelve, como siempre, más que el querer recordar lo agrio y salvador, recordar lo dulce y pobremente existente, caballero de la nada, absurdidad mal entendida, búsqueda de lo simple en medio de la borrosidad, pasando de largo por la ancestralidad. Aburrimiento, faltan las cosas mínimas que pervivieron en la oscuridad, faltan aceros y vidrios, faltan palabras. Y ahora qué, entonces, amigos, más que revertir en la madrugada lo tonto y lo infinito, el revolcarse en palabras confusas, el desoír los consejos más duros. Ahora callar.
domingo, 2 de enero de 2011
Transición
Porque despues, qué. Primero el olor infinito que evoca imágenes puras y limpias de las sábanas volando en la noche de verano. Pero después, qué. Después el amargor de la limpia verdad, del saber profundo, del tiempo inhóspito, de las madrugadas acumuladas en la punta de los dedos.
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