martes, 15 de diciembre de 2009

La Gracia de Esperarte

Tenía que conservar una forma donde espejarse el olvido, pero hay otra cosa, hay el saber y la confusión anochecidas un día en la misma esquina donde de madrugada flota en el aire la pregunta y el recorrer descalzo la memoria.
Hay una línea entonces, que estuvo hiriendo en la calle el recorrido del pensamiento, hay un perderse que vale su tiempo en noches, hay un espejo turbio, hay lo que yo no quise dejar ir.
Todo lo que hubo fue cierto; estabas una vez ahí mismo pero en un silencio que habitaba el mío.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Parque de los Patricios

Que se apaguen los recuerdos de tu risa, que las horas de felicidad estallen en trizas, que todo siga igual, que encuentres tu camino, Hermosa, que el aire te rodee y que viajes siempre por las flores con tu idioma suave, que cuenta historias de lo que perdimos para siempre.
Que tus manos pequeñas sigan apretando nuestras pobres vidas, Hermosa, que aunque no estés te podamos ver.
Hermosa del Sufrimiento y del Amor y de la Verdad: que cada uno de tus pocos minutos crezca y ocupe todo el hueco sin fondo de tu partida.

lunes, 12 de octubre de 2009

Raconto

Por querer saber la naturaleza de esas marcas en lo diario, en lo que se piensa y no se ve, es que me agarro al recuerdo. Pero es una pregunta sin remedio, querer se reduce a eso, a esperar, a exigir al destino un poco de cariño, a tratar de no olvidar cómo son las cosas. De las muchas veces que hemos hablado de esto siempre conservé la sensación de desamparo que viene pegada a lo que no se pudo decir, a lo que no se pudo hacer.
Lo puedo simplificar y decir que si creyera en todo podría esperar en una esquina por el amor de la niñez, por el recuerdo triste de los que quería, por no saber qué hacer.

Laguna

La sumatoria de las noches, el alejamiento constante y a la vez el entrechocarse, los instantes de furia que preceden tus huellas, el conteo irresistible, las esquinas varadas en la mitad de la madrugada. Yo tengo paciencia y sin querer espero siempre que el conteo caiga en la mitad, que la madrugada me arranque de la cama. Pero no es suficiente para que la ternura del recuerdo se ahogue ni para que yo me debilite tanto que me olvide de saber las cosas.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Cartas

Si encontrar vacío el papel, el lugar donde las cosas dichas o por decirse se acumularían, si lo no deseado se superpusiera siempre al tiempo, si al revés de la madrugada volviera una música. El estar de esos lugares, si ahora se dibujase en mi memoria. Todo sería más sencillo sin tanta memoria, sin tanta necesidad de buscar, sin tantas ganas. Parece mentira que pudieras desaparecer y en el fondo es mentira que yo no lo crea. Acusaciones del estar acá buscando en el desorden de las cosas que ordenan, de las cosas que atan.
Si fuese tan fácil como es seguir siendo el memorioso, el olvidador enfermo, el mismo de siempre.
Todo se vuelve dejarte un mensaje.

sábado, 9 de mayo de 2009

Permanencia

En las caras de los desconocidos hay una línea que sigue el contorno de tu cuerpo desaparecido, oscurecida tras anocheceres acumulados, perdida, de una ausencia mayor y brillante que me obliga a vivir sin querer. Por primera vez te nombro no para aliviarme sino para desearte más todavía, si cabe, que aquélla vez en la que podía todavía saber que existías y aunque yo no te viese, sabía de tu sutil forma de estar, de tus recorridos y de tus descansos.
¿Qué desconocimiento vendrá luego de éste tan profundo y extraño, qué otras palabras te trazarán en mi mente, ya no de las fotos ni de los recuerdos, ya no en mis manos, ya no en este mundo?
En los instantes detenidos en el pasado, donde una mano mía conoció las líneas que trazan tu contorno, en los objetos desangelados, en las esquinas ¿dónde encontraré un instante de reposo, un instante de olvido?
Mirando desconocidos, quiero comprender que tu ausencia definitiva es una marca que el olvido no puede tocar.

jueves, 30 de abril de 2009

Mediodía

Los segundos desgarran el espacio entre las agujas, el sol arde sobre las nubes, el mediodía muerde los estómagos; vienen desde lo oscuro esos lugares donde las palabras son otras, han caído las máscaras y se puede sentir en los pies que la tierra no existe o es otra.
Yo soñando que te buscaba en la calle aun no puedo tolerar el recuerdo nuevo de lo nunca ocurrido, aun intento saber, todavía me dejo recordar tu suave presencia mientras duermo.
Hay luz sobre la calle vacía, hay silencio, reverberación del calor. Por la rendija de la ventana, la luz es un cuchillo que traza su corte blanco en el sueño. Por los párpados se cierra la memoria.
Tu silencio está todavía presente.

Husos horarios

Yo busco por las noches entre los anaqueles del vacío, en los anaqueles de la montaña. Busco las cosas que tienen adherido el hilo sedoso de la ausencia.
Buscás vos también en la noche, solitaria y silenciosa, los rastros de una voz, la saudade que partimos como un pan sobre la ciudad y sobre los días.
Mientras una brisa gris aleja nuestros amaneceres, ambos buscamos algo.

lunes, 27 de abril de 2009

El apagarse

Por nombrar la necesidad de las voces amigas, por adivinar tus pensamientos cae la cuenta de la maldad de los que no hablan del no hablar y del callarse.
Sé lo muy gravemente ignorante, lo poco que hacer ante el avance del día.
El apagarse de los segundos y la memoria mostrando tus fotos.

Feliz y borrosa

Risas, podría verme la cara y asombrarme. Risas afuera.
No caer en cierta tentación, perder de antemano
Tu imagen vuelve, como una desaparecida, feliz y borrosa.