Tenía que conservar una forma donde espejarse el olvido, pero hay otra cosa, hay el saber y la confusión anochecidas un día en la misma esquina donde de madrugada flota en el aire la pregunta y el recorrer descalzo la memoria.
Hay una línea entonces, que estuvo hiriendo en la calle el recorrido del pensamiento, hay un perderse que vale su tiempo en noches, hay un espejo turbio, hay lo que yo no quise dejar ir.
Todo lo que hubo fue cierto; estabas una vez ahí mismo pero en un silencio que habitaba el mío.
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