Hoy, fijado en un ángulo del día aconteció una vez lo que siempre a estas horas aparece y se acopla lentamente a mis ojos.
Así fijado a mis ojos, permanece durante la noche y sólo por la intervención del tiempo abandona y permanece a un costado esperando, tiempo necesario e inevitable, el momento de volver.
Así permanezco yo también tal vez, a un costado y espero con menos posibilidades un momento para suponer que transcurrirá más tiempo antes de que se cierre la escena.
lunes, 29 de octubre de 2007
Lentitud
Podria o debería yo entender que cuánto espacio se halla bajo lo dicho y cuanto tiempo se escurre entre las paredes es todo lo mismo y no es a la vez lo que sin descanso persigo por las horas.
Pero entonces, si comprendido al fin que nada debiera alterar este estado, gritar inútil, hablar inútil, entonces sí suceder que todo se insinuase ya no pálido y lejano sino en un ahora débil y agresivo que yo nunca conocí.
Hay cosas que, evidentemente, no me atrevo a decir. O por lo menos encubro con el decir nada, aunque sea otra la causa de todo.
Pero entonces, si comprendido al fin que nada debiera alterar este estado, gritar inútil, hablar inútil, entonces sí suceder que todo se insinuase ya no pálido y lejano sino en un ahora débil y agresivo que yo nunca conocí.
Hay cosas que, evidentemente, no me atrevo a decir. O por lo menos encubro con el decir nada, aunque sea otra la causa de todo.
miércoles, 24 de octubre de 2007
Café
Podría yo temer podría yo olvidar?
Va todo al silencio ése de las esquinas, de los vasos, de las habitaciones oscuras vacías.
Pero yo no podría quedarme: es demasiado irse, es demasiado vivir.
Todo es solamente dormirse.
Va todo al silencio ése de las esquinas, de los vasos, de las habitaciones oscuras vacías.
Pero yo no podría quedarme: es demasiado irse, es demasiado vivir.
Todo es solamente dormirse.
Playa
Sueño que espero. Acepto sólo pedazos y vidrios.
Por ahí estás: armo figuras con el vidrio.
No te veo. Estás alrededor.
Pero todo es lejano y ensordecedor.
Solamente que a veces me pregunto por qué en todos los recuerdos hay siempre un pedacito de vértigo que dice la verdad.
Por ahí estás: armo figuras con el vidrio.
No te veo. Estás alrededor.
Pero todo es lejano y ensordecedor.
Solamente que a veces me pregunto por qué en todos los recuerdos hay siempre un pedacito de vértigo que dice la verdad.
Día
Borró súbitamente el día: claridad falsa y perdida. Por eso estaba todo en su lugar, para declarar desde antes, siempre antes, que todo quiere despertar a la memoria dormida.
Despertate. Ahora es la mañana aquella que vuelve, contra toda imposibilidad, a traerte como un regalo, envuelto en la propia bruma, a ése para que lo llames y para que el deshacerse lento te comprenda.
Despertate más tarde, luego, con la claridad ésa, falsa y perdida, para perderte, pero esta vez en serio, en los recuentos, en las horas.
Vuelve el día. Claridad falsa y perdida. Miente y no puede morir.
Despertate. Ahora es la mañana aquella que vuelve, contra toda imposibilidad, a traerte como un regalo, envuelto en la propia bruma, a ése para que lo llames y para que el deshacerse lento te comprenda.
Despertate más tarde, luego, con la claridad ésa, falsa y perdida, para perderte, pero esta vez en serio, en los recuentos, en las horas.
Vuelve el día. Claridad falsa y perdida. Miente y no puede morir.
Viaje
¿Dudarías de lo que pudiera no verse en el espejo? Por mí que lo hago, por nosotros, por todo: no dudes. Podríamos o deberíamos hacer de cada minuto nuestro un ahogo que no lo sufra lo que decimos o diríamos.
¿Aceptarías un "ahora" como respuesta? No sucederá ese caer al ruido de fondo, podrías o dirías que todo ha sido mentido de antemano. Yo sólo puedo secundarte.
¿Te reirías? Al costado de tu risa están mis ojos, desde donde no puedo ver, tocar u oler lo que permanentemente se debilita y desaparece antes siquiera de nada.
¿Sólo te callarías?
No deberías callarte mientras yo persigo por las horas un río, mientras no llegan nitideces y el ruido o los recuerdos se curvan y desaparecen.
Pero vos no tendrías que callar, no tendrías que desaparecerte. Te quiero acá.
¿Aceptarías un "ahora" como respuesta? No sucederá ese caer al ruido de fondo, podrías o dirías que todo ha sido mentido de antemano. Yo sólo puedo secundarte.
¿Te reirías? Al costado de tu risa están mis ojos, desde donde no puedo ver, tocar u oler lo que permanentemente se debilita y desaparece antes siquiera de nada.
¿Sólo te callarías?
No deberías callarte mientras yo persigo por las horas un río, mientras no llegan nitideces y el ruido o los recuerdos se curvan y desaparecen.
Pero vos no tendrías que callar, no tendrías que desaparecerte. Te quiero acá.
Vulnero
Has visto? Todo se inclinaba como ojos tarde árboles. No hay que esperar, o esperar entonces es otra cosa que estarse: hay que olvidar.
Negárselo. Apropiárselo. Dolérselo. Porque para eso estaba allí uno, yo o cualquiera, esperando.
Pedir, o disculparse apenas.
Y basta! Seguir esperando.
Te lo dedico, te lo digo, claramente confundido con todo: has visto?
Negárselo. Apropiárselo. Dolérselo. Porque para eso estaba allí uno, yo o cualquiera, esperando.
Pedir, o disculparse apenas.
Y basta! Seguir esperando.
Te lo dedico, te lo digo, claramente confundido con todo: has visto?
Grand follía
Lo es todo, excepto partes, excepto pedazos del tiempo arrancado a la fuerza a tus minutos esquivos, lo es todo excepto pensar, excepto decir que se piensa, pero ya no decido qué, ya no decido dónde: me limito a ver fluir lo que no se ha movido, lo que se ha ido.
Lo aseguro: no puedo.
Por esto de querer indicar dónde está. Por esto de vivir. Por esto de simular.
Malamente puedo yo asegurar nada.
Lo aseguro: no puedo.
Por esto de querer indicar dónde está. Por esto de vivir. Por esto de simular.
Malamente puedo yo asegurar nada.
sábado, 20 de octubre de 2007
Pills love kills
ascendiente en venus aflorar y ondular aqueste: no.
perdurar y olvidar errar, marítimo:no.
así: verlo estar y no poderlo tocar.
así: horas minutos y segundos.
perdurar y olvidar errar, marítimo:no.
así: verlo estar y no poderlo tocar.
así: horas minutos y segundos.
viernes, 5 de octubre de 2007
Cíclico
No hay olvido, tampoco. Mezcla de sabores, antaño, ocaso, hoy, hasta los espejos recuerdan y no asistieron ni siquiera a la ceremonia del llegar. No hay olvido, para mal de las distancias y de los mares. Mezcla de olores y lugares: el reconocer en milímetros o el cero de la distancia, en el acercarse a un borde, el reconocer todo, con casi asombro y con una alegría nueva y conocida.O suponiendo que no haya más que olvidos, entonces, o conviniendo con todos en que hay algunos olvidos, todo se torna hermoso.
Para todo esto está tu voz permanente y extraña tendiéndose a través de las rutas y las calles y los campos.
Para todo esto está tu voz permanente y extraña tendiéndose a través de las rutas y las calles y los campos.
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