¿Dudarías de lo que pudiera no verse en el espejo? Por mí que lo hago, por nosotros, por todo: no dudes. Podríamos o deberíamos hacer de cada minuto nuestro un ahogo que no lo sufra lo que decimos o diríamos.
¿Aceptarías un "ahora" como respuesta? No sucederá ese caer al ruido de fondo, podrías o dirías que todo ha sido mentido de antemano. Yo sólo puedo secundarte.
¿Te reirías? Al costado de tu risa están mis ojos, desde donde no puedo ver, tocar u oler lo que permanentemente se debilita y desaparece antes siquiera de nada.
¿Sólo te callarías?
No deberías callarte mientras yo persigo por las horas un río, mientras no llegan nitideces y el ruido o los recuerdos se curvan y desaparecen.
Pero vos no tendrías que callar, no tendrías que desaparecerte. Te quiero acá.
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