martes, 5 de enero de 2010

Recomienzo

Horas así esperar para el oído dulce del pastor, acontecer de la tarde. Horas que mienten y las manos sin saber qué decir.
Horas y años, saudade, olvido.
Horas y el perfil invisible del recuerdo, horas, recomponer lo imposible, lo disuelto.
¿no es jugar de nuevo?

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