domingo, 24 de enero de 2010

El mago

Son las razones de una necesidad extrema, son los remedios amargos del olvido, son las madrugadas en la cuesta arriba del desamparo.
Son las horas y el vino, es el amor y la mentira, es el atardecer y la melancolía.
Son las confusiones y las tormentas, son las calles y las luces, son los pensamientos y el sueño.
Es la alegría inesperada, la soledad espantada, el río que corre, un pájaro amigo.
Es la caricia de una mujer, la mirada verdadera, el calor humano.
Es un verdor húmedo, es el murmullo de la costa, es un viejo jazz.
Es un libro, es una melodía, es un silencio.

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