Incandescencia de las ausencias. Parecen adherirse, parecen clavarse como agujas, como hojas de árbol. Las horas hacen que esto parezca cierto, los ojos no pueden afirmarlo más alla de lo que se adhiere o se clava en ellos.
Pero vendrá el día en que ya nada tendrá fuerza suficiente para mí y entonces ya no esperar sino transformar cada minuto de espera en cosas únicas y amadas que al irse se dejan estar y prometen quedarse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario