Se dicen mensajes pero son pérdidas del tiempo que así vivió y murió en su ley. Me advierten que no lea lo que dicen, que no diga lo que piensan: al azar digo que las cosas no están en su ley, ¿y cuál es su ley? No hay leyes, salvo el arroyo, menos pensar y solucionar, más existir y destruir. Me gustaría saber en qué recovecos del cielo van a dormir esta noche mis estrellas, me desinformo de ellas, y lo lamento.
Yo te dije que no sabíamos nada, y yo creo que sabemos todo, yo afirmé mucho más allá del contorno de lo que podía tocar y resulta que ahora es como si hubiera sido un sueño pésimo.
Esta noche quisiera algo no tan difícil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario