Sin saber qué decir, pienso en lo que significa tratar de recordar: las horas son amigas, pero mienten acerca de los hechos, mienten acerca de los recuerdos, mienten acerca de la memoria.
Hoy el sutil contacto entre los dedos y la nada me dio impulso, hoy transcurrió nuevamente aguantando la respiración la vuelta al mundo, hoy saqué conclusiones de las de siempre, hoy no pude acordarme otra vez.
Querer dormir, querer apilar el cuerpo en otro montón de piedras, querer desprenderse de la memoria: hacerse mierda. El recurso de siempre en las horas nuevas, en las por venir.
Un agudo dolor me pasó por todo: anuncia algo. No tendría que tener resistencia, tendría que tener algo más o algo menos. Una cosa inacabable que me dejara dormir pudiendo soltarla. Una manera de decir que estoy esperando, un gesto que valga algo, una indiferencia mayor todavía, un vuelo de pájaro por sobre esas calles, una luz amarilla, vidrios, papeles, silencio.
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